O começo: «Durante años, la sostenibilidad se ha asociado casi exclusivamente a su dimensión ambiental: emisiones, energía, residuos, agua o cambio climático. Sin embargo, aunque esta visión sigue siendo imprescindible, resulta claramente insuficiente. No hay sostenibilidad real si no incorpora también la dimensión social y de gobernanza. Y es precisamente en ese punto donde la igualdad deja de ser un asunto aislado para convertirse en una pieza central de la sostenibilidad empresarial.
No hay sostenibilidad real sin igualdad. Y no hay igualdad efectiva sin buen gobierno.
Una organización no puede considerarse verdaderamente sostenible si desaprovecha el talento femenino, si mantiene brechas estructurales, si no garantiza oportunidades reales de desarrollo o si sus órganos de decisión no reflejan la diversidad del talento disponible. La sostenibilidad no puede limitarse a medir impactos ambientales; debe medir también cómo se toman las decisiones, (...)». Continue.










